Poner el conocimiento al servicio de la comunidad es una forma de defender el territorio: Alejandra Parra
- 21 jun
- 3 min de lectura
Alejandra Parra Muñoz es una de las voces más persistentes y claras del movimiento socioambiental en la Región de La Araucanía como defensora ambiental. Su compromiso con el territorio nace de una relación temprana y cotidiana con la naturaleza, forjada en su infancia y juventud en contacto directo con ríos y ecosistemas del sur de Chile. Esa experiencia temprana marcó una sensibilidad frente a los ciclos de la vida y a su deterioro progresivo por la acción humana.
Redacción: Piera D’Arcangeli | Ilustración: Constanza Morales

Alejandra Parra es cofundadora de la Red de Acción por los Derechos Ambientales (RADA) y coordinadora nacional de la Alianza Basura Cero Chile, pero no tomó decisiones planificadas para convertirse en defensora ambiental.
Es bióloga de formación, con especialización en Gestión de Recursos Naturales, herramientas que han sido centrales para comprender los impactos ambientales y sanitarios de los proyectos industriales que le rodean, así como para traducir información técnica compleja en un lenguaje claro y accesible. Esta capacidad pedagógica, sumada a una forma de comunicar rápida, directa y precisa, ha sido clave para fortalecer los procesos de organización comunitaria y ampliar el debate socioambiental hacia la ciudadanía a nivel territorial y nacional.
Su trabajo integra a comunidades mapuche, comunidades rurales y sectores urbanos, promoviendo relaciones horizontales y el reconocimiento del derecho de los pueblos a decidir sobre sus territorios. Uno de los ejes más relevantes de su labor reciente ha sido la oposición al proyecto WTE Araucanía, una planta de incineración de residuos que se pretendía instalar en la comuna de Lautaro. Parra ha advertido que este tipo de proyectos representa graves riesgos para la salud y el medio ambiente, debido a la emisión de contaminantes altamente tóxicos — como dioxinas, furanos y metales pesados—, y su impacto directo sobre el aire, el suelo, el agua y la producción de alimentos.
Además, ha señalado que la incineración de residuos no constituye una solución sustentable, ya que refuerza un modelo de producción lineal basado en la extracción, el consumo acelerado y el descarte, profundizando la crisis ambiental y climática. En contraste, su trabajo promueve alternativas como la estrategia Basura Cero, orientadas a romper esa lógica y avanzar hacia sistemas que respeten los ciclos de la naturaleza y los derechos de las comunidades.
Su postura la ha expuesto a campañas de desprestigio, amenazas y violencia digital. Tras la oposición pública al proyecto WTE Araucanía, fue difundido, a través de redes sociales, un set de imágenes y un video elaborado con Inteligencia Artificial señalando su relación con Héctor Llaitul y apuntando a que ella desinformaba a la comunidad respecto del proyecto antes mencionado. Como respuesta Alejandra interpuso una querella criminal por amenazas —contra todos quienes resulten responsables—, visibilizando las condiciones de riesgo en que ejercen su labor y la necesidad de garantizar mecanismos efectivos de protección.
El caso de Alejandra no es un hecho aislado. Forma parte de una realidad mucho más amplia que enfrentan decenas de personas defensoras del medio ambiente en Chile: amenazas, hostigamiento, campañas de desprestigio y violencia por proteger sus territorios. Por eso, en Escazú Ahora documentamos estos casos en el Informe sobre la situación de las personas defensoras del medio ambiente en Chile 2025, con el objetivo de visibilizar esta crisis y exigir medidas de protección efectivas. Conoce el informe completo aquí: PDF español. Y súmate a nuestra petición para exigir que Chile proteja a quienes defienden la vida y los territorios: ..Actua.cl.. |




Comentarios